jueves, 2 de mayo de 2013

Trasnocho cultural deslumbra con sendas opciones teatrales



Glorius, la peor cantante del mundo, es el nombre con que Peter Quilter, dramaturgo inglés, titula la comedia teatral que el Centro de Directores para el Nuevo Teatro presenta en la Sala Principal del Trasnocho Cultural, para contar la historia de vida de Florence Foster Jenkins, mujer norteamericana que se empeñó en cantar sin poseer el más mínimo talento ni cualidades para hacerlo; lo que sí tuvo fue mucho dinero que le permitió incluso grabar discos y presentarse en el Carnegie Hall antes de morir, en los años 40.

La primera actriz Elba Escobar es la encargada de personificar a Florence, la obsesiva millonaria que aturde a sus fanáticos. Con extraordinaria sapiencia de su arte, Escobar brilla, dando muestras de su descollante talento que junto a la puesta de Daniel Uribe, quien supo lograr un montaje minimalista que resalta toda la atención escénica en su distorsionada cantante, nos permiten disfrutar de una fascinante historia.
La escogencia del casting para este espectáculo es un real acierto: Germán Anzola, interpreta al pianista que acompañó en la última etapa de su vida a Foster y además sirve como hilo conductor de la trama, pues es él quien nos cuenta la historia. Anzola derrocha su presencia escénica y buen decir. Junto a él Liliana Meléndez como la amiga íntima de la protagonista y su fiel admiradora, ofrece una construcción de personaje sólido, divertido, que da muestras de su madurez como actriz. Completa el elenco Alberta Centeno como la criada de la peor cantante del mundo, derrochando comedia y soltura escénica.
Glorius, es un acertado espectáculo que permite ver buen teatro realizado con reconocidos profesionales de nuestra escena y que demuestra que cuando se conjugan en feliz comunión todos los elementos artísticos y el talento de nuestros artistas no se puede obtener otro resultado que el éxito.

Lo rudo de las relaciones humanas 

Sergi Belbel, es un dramaturgo catalán que ha sorprendido a miles de espectadores alrededor del mundo con sus punzantes textos que cobijan personajes atormentados al momento de relacionarse con sus “otros”, escrita en los años 90 y llevada al cine por el reconocido director español Ventura Pons, Caricias es la inflexión del ser humano en cuanto al amor, la soledad, la traición, la homosexualidad, la vejez e incluso el incesto.
Puesta en escena en dos ocasiones en nuestro país: primero de la mano del centro de Directores para el Nuevo Teatro dirigida por Gregorio Milano y luego gracias a Séptimo Piso bajo la dirección de Dairo Piñeres, este texto siempre ha llamado la atención por lo rudo de sus planteamientos.
En esta ocasión el director José Jesús González, asume el reto re-leer la pieza y subirla a las tablas del espacio Plural del teatro Trasnocho. Con un elenco de lujo, entre veteranos y jóvenes, González se dio a la tarea de seleccionar un cuidado staff de talentosos histriones: Virginia Urdaneta, José Torres, José Romero, Marco Alcalá, Alexander Rivera, Arlette Torres, Alexander Solórzano, Loly Sánchez, Ana María Paredes, Mariú Favaro y el debutante Grouber Materán, son los responsables de hacer que el público transite por las sofocantes vidas de estos personajes.
La puesta de José Jesús González jugó a la simpleza y colocó su acento en la interpretación de los actores, plausible hazaña que supo llevar a buen término cuando se observa uniformidad y verdad en la escena aunque cada uno de los intérpretes venga de escuelas y corrientes distintas. Inteligentemente, el director se apoya en los más veteranos: resulta un placer volver a ver en las tablas a Loly Sánchez, Ana María Paredes, Virginia Urdaneta, José Romero y al maestro José Torres. Es sencillamente una buena cátedra de actuación.
Marco Alcalá junto a Mariú Favaro, que vuelve a las tablas después de un retiro prolongado, se lucen en uno de los sketches más difíciles de la pieza. Al igual que Arlette Torres y Alexander Solórzano. Por su parte Alexander Rivera da muestras de su crecimiento sostenido en cada personaje que le vemos. Para Grouber Materán (el más joven del elenco) es una extraordinaria oportunidad de formarse sobre el escenario junto a estos gigantes. No cabe duda que la elección de estos actores es uno de los grandes logros de la producción en manos de Alexxey Córdova.
Ajustes de ritmo necesarios, que se ganan con el correr de la temporada y que son normales hasta que los once actores se amalgamen, sería el acento de nuestra lectura crítica, amén de un mayor cuidado en la musicalización del espectáculo para completar la unidad total del mismo.
Estamos seguros que los espectadores volverán a quedar atrapados y colmarán el Espacio Plural del Trasnocho para verse reflejados en sus lados más oscuros y reconocerse en cada uno de los personajes de Caricias.

@rosasla /@avencrit
Caracas, 02/05/2013


domingo, 31 de marzo de 2013

Crónicas de un festival posible (III)


Ya en el último día de festival, la fiesta internacional del teatro en Caracas culmina con una sensación de satisfacción por parte de los organizadores al ver cumplidos sus anhelos de traer a la ciudad una pequeña muestra de algunas de las agrupaciones más importantes del mundo y mostrar lo mejor de nuestro teatro. La gran conclusión, luego de apreciar las producciones foráneas es darnos cuenta que el teatro venezolano tiene de sobra propuestas y talentos que están a la altura y en muchas ocasiones superan lo mostrado por las compañías extranjeras. Esto por supuesto no se trata de una competencia, sin embargo sirve para medir el estado del músculo de nuestro teatro con respecto a los países visitantes.
Un claro ejemplo de lo anterior fue la desacertada selección de tres delegaciones españolas que a nuestro juicio no aportaron nada al encuentro, hablamos de los espectáculos: Medea a la carta; El intrépido viaje de un hombre y un pez y Mujeres, los mismos lucieron añejos, sin propuestas estéticas interesantes y con débiles actuaciones. Desconocemos las razones por las que se escogieron estas tres compañías pero ya con el grupo La Zaranda, España quedaba extraordinariamente representada, y se pudo haber escogido agrupaciones de otros tres países para tener otra visión del teatro mundial.


Venezuela se luce
Mi madre Serrat y yo, presentado en la Sala de Conciertos del complejo cultural BOD-Corp Banca, es una deliciosa pieza del argentino Carlos De Matties, quien logra amalgamar una conmovedora historia de la relación entre una madre y una hija y cómo éste vínculo puede marcar a un ser humano para toda su existencia.
Julie Restifo (Lucía-Madre) y Samantha Dagnino (Penélope-Hija) son las encargadas de contarnos la historia de esta mujer que transitó su vida amando la música de Serrat y con la cual crió a su hija, lo que la hizo un espíritu libre.
Inteligentemente dirigida por Daniel Uribe, este espectáculo que péndula entre el teatro y el concierto musical, se nos presenta como una excelente oportunidad de demostrar el talento de estas féminas. La veterana Julie Restifo, encarnando a la alocada Lucía se muestra conocedora a cabalidad de su oficio, dando evidencias de una extraordinaria madurez como actriz, creemos está en su mejor momento. Por su parte Dagnino sorprende gratamente, por su hermosa y acariciante voz, al lado de su talento histriónico que no se deja apabullar por Restifo, todo lo contrario, toma su energía y entre las dos construyen escenas verdaderamente fascinantes que permiten al espectador dirfrutar y conmoverse siguiendo el hilo conductor de las más emblemáticas canciones del maestro Joan Manuel Serrat. Hay que destacar sin duda los arreglos musicales de Guillermo Carrasco, que terminan por dar un cierre casi perfecto al conjunto de elementos que se conjugan en este espectáculo. Nos encantaría escuchar un cd de Samantha con una recopilación de estas canciones.

Un gigante de mármol
Es el título que denomina el más reciente espectáculo escrito y dirigido por Luigi Sciamanna, estrenado el pasado viernes en la sede de la Asociación Cultural Humbolt y protagonizado por: Elvis Chaveinte, Jorge Palacios, Marcos Moreno, Armando Cabrera y el propio Sciamanna. Esta obra viene a cerrar el díptico del autor acerca de El David de Miguel Ángel, junto con la pieza La novia del gigante, estrenada el año pasado en el Teatro Trasnocho. 
En El Gigante de mármol, asistimos a la diatriba de la iglesia, los políticos y los comerciantes, acerca de permitir el término de la realización de la escultura en cuestión atendiendo a que Miguel Ángel ha interpretado, según ellos, la historia bíblica de David venciendo a Goliat, de manera totalmente absurda al construir un gigante de mármol y encima desnudo. Se ponen en discusión de forma muy inteligente por parte del dramaturgo, grandes temas como la libertad de creación, el artista defendiendo su idea, la castración del poder, venga de donde venga y los intereses económicos que han persistido a través del tiempo.
El logro de Sciamanna como director, es concretar un amalgamiento y nivel de actuación en todos los intérpretes extraordinario, junto a la estética planteada, sobre todo en las creaciones de vestuario realizadas por Eva Ivanyi y Raquel Ríos. Aunque estática, la puesta en escena, necesita de la no acción pues el texto es lo más importante. Sin embargo creemos que el primer acto puede ser sintetizado en aras de que el conflicto estancado no permita la reiteración infinita de las posiciones de cada uno de los personajes.
Luego como esteta, el director logra momentos poéticos bien resueltos en imágenes, pero sentimos la pieza tiene varios finales que confunden al espectador, y esto es un traspié dramatúrgico. Creemos la pieza culmina al momento de Miguel Ángel alucina con su David, la historia del golpe de estado y la retórica política ya fue bastante discutida en el primer acto y comienzo del segundo. A pesar de ello es un texto que apasiona escuchar por las referencias históricas y el buen decir de los actores, sabemos que con el correr de la temporada, obtendrá el ritmo y la síntesis necesaria para que El gigante de mármol, se convierta en una gran obra.

Mujeres españolas pasadas de moda
La compañía La Quimera de Plástico, trajo a esta XVIII Edición del FITC 2013 el montaje Mujeres en el que se concretan dos monólogos del Premio Nobel Darío Fó y su compañera Franca Rame, a saber: La mujer sola y El despertar.
Dirigidos por Tomás Martín este espectáculo lució extrañamente aburrido y sin ningún tipo de gracia, siendo esencialmente una crítica en tono de comedia al rol de la mujer frente al machismo. Tema harto conocido y trabajado que al ser remontado debe echar mano de disimiles recursos teatrales para que no se quede en el discurso gastado y pasado de moda del feminismo. Aunado al desempeño actoral que necesita de una actriz que maneje la comedia eficazmente, cosa que no ocurre con Selma Sorhegui.
Aunque son temas universales, quizá ya convertidos en clásicos contemporáneos, estos textos de Fó y Rame hoy en día para lograr la conexión con el público del siglo XXI tienen que entrar dentro de la dinámica de la sociedad que hoy globalizada se mueve hacia otros intereses.

En síntesis, sentimos que los montajes venezolanos mostrados en este FITC 2013 han sido lo mejor que se ha podido presentar en esta vitrina mundial del teatro, esto hace que nos podamos sentir orgullosos de nuestros creadores escénicos y en definitiva concluir que el teatro venezolano está más vivo que nunca.

@rosasla
Caracas, 31/03/2013




jueves, 28 de marzo de 2013

Crónicas de un festival posible ( II )


Continúa la fiesta teatral en Caracas en medio del ambiente enrarecido por las disputas políticas y la proximidad de un proceso electoral, el FITC 2013 avanza mostrando lo mejor del teatro local y foráneo. Un encuentro necesario para la reflexión y confrontación de nuestro teatro con la actualidad escénica allende nuestras fronteras.

La Lupe, la reina del desamor

El lunes 25 de marzo el coso de Chacao sirvió de escenario para revivir a la “Gi gi gi” como ella misma solía llamarse. Guadalupe Victoria Yoli Raimond, era su nombre de pila cuando nació en Santiago de Cuba y antes de graduarse como maestra ya sabía cuál sería su destino: el canto. Su peculiar voz y su desenfado escénico la llevaron rápidamente a ser el centro de todas las miradas y comentarios en su Cuba natal, tanto así que al triunfar la revolución castrista, fue expulsada de la isla rumbo a México por considerársele “inadecuada” para el proceso, no retornaría jamás a su terruño natal. Después de México se trasladó a Nueva York, donde comienza una descollante carrera que la llevan a convertirse en la reina del Latin Soul.
Los cincuenta y sesenta fueron sus décadas de mayor éxito, hasta que en medio de la vorágine de la fama, sus adicciones y desenfrenos la llevaron a caer estrepitosamente y ser echada de lado hasta finalizar casi indigente en el Bronx donde falleció en 1992 víctima de un infarto.

Pero su vida y obra frente a los micrófonos se ha convertido en mito, transformada en la monarca absoluta del desamor, La Lupe, como se le conoce, ha acompañado los despechos de propios y extraños y hasta en ícono gay se ha convertido. Sus formas de vivir e interpretar sus temas la llevaron a ser una imborrable huella en la memoria colectiva de todo amante latinoamericano.

Gabriel Díaz, director y dramaturgo venezolano, residenciado hace ya 12 años en Alemania, escogió la fascinante vida de este mito latino, para sintetizarla en el monólogo La Lupe, la reina del desamor, que lleva varios meses en temporada en la Sala del Trasnocho Cultural y fue escogida para representar a Venezuela en este XVIII Festival Internacional de Teatro 2013.

Mariaca Semprun fue la actriz seleccionada para encarnar a esta diva que vivió “con el diablo en el cuerpo” como el nombre de su primer long play. Aunque diametralmente opuesta a su fisionomía, Mariaca logra acercarse al personaje en cuestión, tarea sumamente difícil más cuando todo está en contra: físico, voz, gestualidad, etc. La particularidad vocal de La Lupe obviamente es irrepetible y sus coloraturas vocales jamás podrán ser igualadas, esto no es lo que busca el espectáculo, pues si no sería un rotundo fracaso, y no lo es. Sentimos que la escogencia de Semprún para esta tarea es acertada, reconocemos a una talentosa actriz y cantante que deja la vida en el escenario con un impecable desempeño. Creemos el problema está en un guión que pretende contar toda la historia de la cantante (reto imposible por demás) y al intentarlo no profundiza dramáticamente hablando en situaciones particulares que quizás hubiesen enriquecido mucho más el montaje. Lo que se traduce en un texto totalmente plano. Aunado a una tímida dirección que se conforma con entradas y salidas para cambios de vestuario absolutamente nada teatral ni “espectacular”, en el sentido propio de la palabra espectáculo.

Hay que destacar, al lado del desempeño de Semprun, el trabajo musical y de arreglos que realizan los músicos en vivo conducidos por Santos Palazzi, así como la dirección de arte del espectáculo.
Sin embargo, La Lupe, la reina del desamor, fascina al público adicto al despecho que reconoce un producto de amplio deleite al reencontrarse con las inolvidable letras de la “Gi gi gi” y poder admirar el esfuerzo extraordinario de una intérprete que toma el escenario para sí y entrega su arte sin mezquindades.  
 L.A.R
@rosasla
Caracas, 28/03/2013 

martes, 26 de marzo de 2013

Crónicas de un festival posible (I)




El pasado jueves 21 se dio inicio a la fiesta teatral más importante de la ciudad que arribó a su XVIII edición, hablamos del Festival Internacional de Teatro de Caracas (FITC) 2013. En el Teatro Municipal de Chacao se subió el telón para recibir al legendario grupo La Zaranda llegados desde la península ibérica quienes deleitaron con un exquisito trabajo con olor a muerte y formol.
Nadie lo quiere creer, es el título de este espectáculo, estrenado en 2010 en España, escrito por Eusebio Calonge e impecablemente dirigido por Francisco Sánchez (Paco de la Zaranda). La anécdota cuenta los últimos días de una desvencijada mujer que en otrora gozó de estatus y hoy en día, así como su gran casona, va inexorablemente a la destrucción acompañada de su sirvienta y un primo (único familiar heredero) que como aves de rapiña esperan la muerte de la mujer para despedazar su patrimonio. Acota el autor: “Los espectros brotan a través de las ruinas y los espejos, en la oscuridad de la vidas sin designios y las partes amputadas de la memoria. Un mundo en el que la gangrena va desmembrando a los personajes y a su tiempo, en el que la realidad se embalsama y cualquier acto parece realizado por un taxidermista”.

Lo más interesante de ver este espectáculo es presenciar cómo en un montaje teatral se conjugan de manera extraordinaria y sencilla los elementos escénicos con unas soberbias actuaciones junto a una dirección de escena que se transforma en una clase del oficio. Por esto la Zaranda sigue siendo una referencia innegable en la historia del teatro español contemporáneo.

Malayerba tras los desaparecidos.

De Ecuador, llegó su grupo más emblemático Malayerba, colectivo con más de treinta años deleitando con su lenguaje particular a los espectadores del mundo. Esta vez nos fascinaron en Caracas con la puesta en escena de su más reciente pieza, escrita por su fundador y director Arístides Vargas, hoy por hoy uno de los dramaturgos latinoamericanos más importantes. Instrucciones para abrazar el aire, es una hermosa y conmovedora historia que parte de una de las abuelas de la Plaza de Mayo, en Argentina. La historia se centra en cómo fueron asesinados los padres de la niña durante la dictadura militar en ese país y la infante fue raptada y aún su abuela la busca.
Con la extraordinaria mezcla entre teatro y poesía, a la que nos tiene acostumbrados Arístides Vargas y esta vez acompañado por su esposa Charo Frances, este sublime montaje mueve las fibras de la sensibilidad, el miedo, el olvido, el rencor y de la infamia del abuso poder, nadando en las aguas del humor negro y la nostalgia, Malayerba se suma otro éxito con este montaje donde Charo da muestras de su maestría como primera actriz, con unas sublimes transiciones que demuestran una sapiencia y un talento insuperables.

Alemania en un Contrasentido

La Asociación Cultural Humbolt, acogió a las compañías de danza Din A13Tranzcompany de Alemania y Am Danza de Venezuela, para mostrar un espectáculo en el que la enajenación del ser humano por los extremos consumistas y los vertiginosos cambios de la modernidad se ponen de manifiesto. Llevado adelante por la coreógrafa alemana Gerda Koning y el bailarín venezolano Alexander Madriz, Contrasentido llama la atención por concretar un efectista espectáculo que logra impactar al público, no sólo por las condiciones especiales de algunos de sus bailarines (artistas con movilidad reducida) si no por la fuerza y el ritmo que a medida que avanza el montaje se van acelerando, junto con el desempeño extraordinario de conexión física del intérprete y el tema desarrollado.

Cuentos de peces y hombres
La compañía española Onírica Mecánica, trajo una propuesta de narración oral llamada El intrépido viaje de un hombre y un pez, espectáculo unipersonal en el que Jesús Nieto conduce al espectador por distintos escenarios de la aventura narrativa. Recordando la esencia del teatro y aquel primer actor Thespis, recorriendo de ciudad en ciudad con su carro mato cargado de historias, Nieto crea un mundo de fantasía apoyándose en disímiles “cacharros” –como él mismo los llama- y las sombras chinescas que van permitiendo al público escoger qué historia desea escuchar de la oferta de tres que el mismo protagonista solicita.

Espectáculo totalmente interactivo, en el que el espectador va resolviendo la historia y completándola. Sublime en cuanto a la magia de los objetos y el detalle de toda la maquinaria que funciona detrás de bastidores para que éstos cobren vida. Sentimos que la historia en esencia debe revisarse y quizás conseguir textos narrativos que supongan una mayor posibilidad teatral al actor-narrador e interés al público.

Una Medea a la carta
En la Sala Cabrujas de Los Palos Grandes, se presentó la actriz Esther Freixa  i Rafols junto a su director Tony Cots, quienes adelantaron un trabajo experimental a partir del mito de Medea. No se trata de representar al personaje como tal si no extraer de su interior elementos que puedan dar vida al universo femenino que plantean en el espectáculo. Un ejercicio teatral, más que un espectáculo es como calificaríamos este experimento que no sobre pasa los 20 minutos de duración.
Explicar el teatro y el hecho escénico forma parte de las escuelas, talleres e institutos. Un espectáculo no se explica si no en sí mismo al momento de realizarlo, por lo que sentimos innecesario una didáctica explicación que antes de comenzar su ejercicio diera la actriz a la platea.

Luego lograr descifrar qué realmente es lo que desean los artistas transmitir resulta un laberinto del que no se puede salir. El resultado es un ejercicio en el que se pretende ser profundo y efectista a través del desnudo de una mujer a una distancia muy reducida, acción que a estas alturas de la postmodernidad ya no sorprende a nadie. Extremas pausas innecesarias y textos lanzados at libitum que lejos de interesar funciona como un buen somnífero. En resumen una audición pública que sentimos innecesaria para un festival de esta envergadura.
L.A.R
@rosasla 
Caracas, 26/03/2013 

jueves, 7 de marzo de 2013

CONVOCATORIA IV CONCURSO DE OBRAS TEATRALES “MARITA KING”


Bases:
l.- Con el propósito de estimular la dramaturgia nacional, la Fundación Cultural “Marita King” abre su     IV Concurso de Obras Teatrales “Marita King”.
2.- Podrán participar en el Concurso escritores venezolanos y extranjeros residenciados en Venezuela.
3.- El plazo de admisión de las obras expirará el 15 de junio del 2013. El veredicto del jurado será dado a conocer el 15 de julio del 2013.
4.- El concursante deberá enviar cinco copias de su obra a  Román Chalbaud. Fundación Cultural “Marita King”, ubicada en  Residencias  Parque Estrella, Torre B, PH2, Avenida Cajigal, San Bernardino, Caracas (1010)
5.- Las obras enviadas deben ser inéditas, y las mismas deben enviarse en sobre cerrado con la expresa indicación: IV Concurso de Obras Teatrales “Marita King” y firmadas con seudónimo o lema. En otro sobre, dirigido en igual forma, constará la identidad del autor. En ambos sobres deberá indicarse el título de la obra
y el seudónimo o lema.
6.- El jurado calificador seleccionará una (1) sola obra ganadora, que la Fundación Cultural “Marita King” podrá montar y/o publicar, a su elección, dentro de los dos (2) años siguientes al premio.
7.- El premio consistirá en la cantidad de Bs.F 10.000,00 (DIEZ MIL BOLIVARES FUERTES)
8.- El jurado calificador estará integrado por Román Chalbaud, Leonardo Azparren Giménez, Edgard Antonio Moreno Uribe, Carlos Herrera y Luis Alberto Rosas.  
9.- La sola participación en este Concurso implica aceptación de las presentes bases.
10.-Lo no previsto en estas bases será resuelto por el Consejo Directivo de la Fundación Cultural “Marita  King”

Caracas, 27 de febrero del 2013.

martes, 19 de febrero de 2013

Comienza la fiesta del II Festival de Teatro de Caracas


1959 es el año que marca el inicio de las fiestas teatrales en Venezuela, ese año se realizó el primer Festival de Teatro Venezolano, bajo la batuta del Maestro Horacio Peterson, gran visionario e impulsador del desarrollo y modernidad de nuestro teatro contemporáneo. A un año haberse liberado al país del yugo dictatorial de Marcos Pérez Jiménez, los teatreros supieron unirse y acudir a este primer llamado para confrontar sus propuestas estéticas. Allí se escucharon nombres como los jóvenes Cabrujas, Chocrón o Chalbaud. Junto a los experimentados Rengifo, Peraza, Orsini, De paz y Mateos, Juana Sujo, Schön o Gramko. Esa ocasión fue la primera vez que el teatro venezolano logró un impulso de nuevas propuestas, audaces, arriesgadas y que marcó un hito en donde se exhibieron, discutieron y trascendieron las estéticas teatrales y las líneas teóricas que amparaban al teatro venezolano de la época.
Luego de esta experiencia mucha agua bajo el puente del teatro nacional ha corrido, 54 años han visto desfilar festivales de todo tipo, encuentros, clínicas, congresos, nacionales, regionales e internacionales.

1973, es el otro hito fundamental en materia de festivales, de manos de otros dos grandes visionarios de nuestra cultura: Carlos Giménez y María Teresa Castillo, se convocó el Primer Festival Internacional de Teatro de Caracas, que sumará este año XVIII ediciones y donde nuestro país pudo pasearse por lo mejor del teatro mundial haciendo que el nuestro se pensase e impulsara a estéticas superiores.

Hoy en nuestra ciudad, retomamos la necesidad de reunirnos y mirarnos frente al hecho teatral. Esa mima llama que consumía al macho cabrío en el Tímele (pedestal donde se sacrifica el al animal, para ofrendarlo a Dionisios) se perpetúa a partir del próximo 22 de febrero al iniciarse el II Festival de Teatro de Caracas (FTC). La Alcaldía de la ciudad, junto a su brazo ejecutor de los eventos culturales: La Fundación para el Desarrollo de las Artes (FUNDARTE) ha logrado de nuevo sumar esfuerzos y ofrecer un panorama del teatro nacional, ya que no sólo agrupaciones de la capital acudirán a la fiesta escénica, sino que varias compañías regionales mostrarán sus trabajos durante diecisiete días de vitrina dramática que con más de 250 funciones en 22 salas de teatro y espacios públicos del Municipio Libertador.
Un reto nada fácil teniendo en cuenta la logística técnica y la coordinación artística que se debe tener para llevar a cabo un evento de tal magnitud. Fundarte ya lo demostró el año pasado en el I FTC, cuando en Noviembre de 2011 se logró concretar la fiesta con la bandera de la restauración de varias salas del casco central de Caracas que se encontraban en el abandono o su uso se había desviado a otros fines.

Pero no sólo serán 17 días para ver obras y nada más. El evento se vislumbra de  gran importancia, en tanto ha podido, no únicamente convocar a disímiles agrupaciones de distintos lenguajes, ideologías y tendencias artísticas de nuestro país, si no que será una maravillosa oportunidad para reflexionar el teatro que tenemos en la actualidad. Docentes, maestros, críticos, investigadores llevarán a cabo varias actividades formativas en torno a variados tópicos de nuestro teatro, oportunidad que no debemos perder más aún cuando tanta falta hace detenernos a ver qué estamos haciendo y cómo lo estamos haciendo en materia escénica en nuestro país.  

Estamos seguros que con esta II edición del FTC los venezolanos y en especial los teatreros estamos demostrando que sí se puede lograr una convocatoria plural en donde el protagonista es el Teatro Venezolano y no la mezquindad de un interés superior, sólo basta ver la grilla de esta edición para confirmarlo.

@rosasla / @en_primerafila
Caracas, 19/02/2013

jueves, 7 de febrero de 2013

Cabrujas nuestro clásico contemporáneo (Profundo)



La grandeza de un dramaturgo, no sólo estriba en acumular piezas teatrales, o ganar premios literarios. Lo más importante es que su obra trascienda en el tiempo y el espacio, que aunque sea localista se transforme en universal: He ahí la inmortalidad, he ahí un clásico.
No hablamos de otro que José Ignacio Cabrujas (1937-1995) uno de nuestros más importantes dramaturgos que vuelve a la palestra gracias al trabajo sostenido del Grupo actoral 80 (GA80) y su líder Héctor Manrique, quien se ha propuesto retomar la dramaturgia “cabrujiana” para mostrarla al país de hoy. Ya suman en su repertorio tres de las más emblemáticas piezas del autor a saber: El día que me quieras (1979); Acto Cultural (1976) y Profundo (1971); piezas que forman parte de lo que el crítico e investigador Leonardo Azparren, especialista en Cabrujas, ha denominado el cuadrivium, completado con El americano Ilustrado (1986).
El pasado fin de semana subió el telón de Profundo, en la Sala plural del Trasnocho Cultural, una de las obras más densas del maestro Cabrujas, en tanto en ella se mezcla un imaginario religioso, ideológico y social que retrata con excelsa ironía, como sólo él lograba hacerlo, al venezolano que pone su fe en “algo” que le cambiará la vida aunque ese “algo” no exista, no sea tangible y lo que consiga es el fracaso, la búsqueda de la riqueza fácil que culmina en una obsesión sin sentido.
En Profundo asistimos a la historia de la Familia Álamo, conformada por Magra (Tania Sarabia); Buey (Luis Abreu); Manganzón (Daniel Rodríguez) su esposa Lucrecia  (Pakriti Maduro) y su sobrina Elvirita (Angélica Arteaga) quienes viven en una vieja casona donde según un fenómeno sobre natural les hace creer que está enterrado un tesoro que los hará millonarios, la idea de la existencia del Padre Olegario (supuesto enterrador del cofre) es apoyada por La franciscana (Violeta Alemán) una suerte de vidente-mezcla entre sacerdotisa y bruja- que se encarga de realizar los ritos necesarios para encontrar el ansiado tesoro. Finalmente el mito de El dorado inexistente se cumple y la terrible realidad aplasta a la familia Álamo cuando lo que consiguen hallar es la putrefacta cloaca de donde emanan insólitos objetos que se transforman en símbolos determinantes para hablarnos de un país en ruinas que nunca deja de tener esperanzas de un cambio y siembra esas ilusiones en un mesías que nos salvará de todo.
La lectura escénica de Manrique en esta ocasión luce correcta, apegada al texto “cabrujiano”. Se apoya en el performance de sus actores, veteranos y talentosos. Logra salir airoso en una complicada puesta en escena, pues todo gira en torno al diminuto espacio donde se encuentra el hoyo que cavan durante toda la obra. Inteligentemente, Manrique pone atención en la dirección de actores y logra orquestarlos de una manera extraordinaria, cada uno en su rol logra descollar de forma contundente su carácter sobre la escena. La solidez del equipo artístico ofrece interpretaciones determinantes que pasean al público desde el humor negro hasta la risa que se transforma en mueca por la dura realidad que nos arroja en la cara el texto.
Destaca del grupo el trabajo del primer actor Luis Abreu con su interpretación de Buey, pleno de matices, cargado de intensidad y tensión, conmovedor en su relación con Magra y Manganzón, contundente en su obsesión por la riqueza fácil, con este trabajo comprobamos una vez más que Abreu tiene muy merecido el título de primer actor.  Lo secunda la versátil Tania Sarabia, sobre los hombros de estos dos veteranos descansa la pieza durante el primer acto, para luego pasarle el testigo a otra no menos veterana Violeta Alemán quien conduce de forma batallante al resto hasta llevarlos a la locura de la putrefacción de la cloaca hallada. Tania y Violeta son verdad en escena, sapiencia de nuestro arte y resolución escénica que todo aspirante a actor o director debe ver.
El elenco más joven que acompaña a los veteranos está amalgamado, destaca Pakriti Maduro que entrega una conmovedora Lucrecia, obsesa con la figura de Olegario, ya que es ella quien recibe la aparición y hace cumplir lo dicho por el cura. Maduro ha logrado en sus años de práctica actoral consolidarse como actriz y permitirse matices contundentes y verdaderos que conmueven al espectador. Daniel Rodríguez se encuentra en la búsqueda de su personalidad como actor, ha demostrado con creces su talento, observamos herramientas ya explotadas por él en su construcción de voz y cuerpo, sin embargo estamos seguros que explora territorios nuevos con su Manganzón. Por su parte Angélica Arteaga, correcta en su performance, debe cuidar diferenciar aun más del personaje similar por el que transitó cuando se llevó a escena Acto Cultural. Muy difícil tarea esta en tanto son caracteres sumamente parecidos.
En síntesis esta nueva lectura de Profundo invita a la reflexión no sólo por la grandeza de José Ignacio como cronista de un pueblo tan mancillado e inerte como el venezolano, si no por la contundencia del verbo “cabrujiano” que se ha transformado en nuestro clásico contemporáneo y a la vez por reconocernos en una historia que escrita a comienzos de los setenta parece que haya sido terminada de tipiar el día antes de su estreno en 2013. La historia es cíclica esperemos que no se convierta en un círculo vicioso que es lo que se vislumbra.
L. A. R
@rosasla
Caracas 6 de febrero de 2013.