sábado, 28 de abril de 2012

Una ensalada multisápida


El Centro Cultural BOD Corp Banca, nuevo polo cultural del Este de Caracas, ofrece una variada marquesina en sus tres espacios destinados para el teatro en sus distintos horarios. Uno de ellos es la producción llevada adelante por el Grupo de Teatro del Canovaccio, liderado por Mario Sudano y Desireé Monasterios, quienes se lanzaron a la aventura de releer los clásicos sainetes del teatro venezolano: Un salto atrás y El rompimiento de Leoncio Martínez (Leo) y Rafael Guinand, respectivamente. Bajo la dirección escénica de Sudano, la producción de Monasterios y la protagonización de los primeros actores: Francis Romero y Manuel Salazar, junto a Lily Rodríguez quien vuelve a los escenarios venezolanos después de una larga estadía en el país galo, acompañados de un elenco de jóvenes promesas de nuestras tablas.

Mario Sudano es uno de nuestros artistas teatrales más versátiles, desde principio de los años 90 está buscando hacerse un lugar dentro del variopinto espectro de la escena caraqueña. Se vino de su Maracaibo natal para comenzar estudios en la Escuela de Artes de la UCV, e inició una batallante carrera que lo llevó a pertenecer a agrupaciones como el Centro de Directores para el Nuevo Teatro, Contrajuego y el Circuito Arte Cénica, antes de montar carpa aparte con su Teatro del Canovaccio. Este hombre de teatro, no sólo se conformó con su talento actoral, que ya es por todos conocido, si no que se aventuró a la docencia, a la dirección y producción para concretar un lenguaje propio a través de su investigación particular que parte de la pantomima como género escénico.

Para él, el actor es más que un simple intérprete de textos, en sus montajes existen los artistas integrales, esos que pueden ser dúctiles para bailar, cantar, actuar, ser mimos, moverse y gesticular de forma distinta a lo acostumbrado, por eso muchas veces sus investigaciones escénicas pueden ser malinterpretadas. Esta nueva lectura de las comedias venezolanas de los años 20 no escapan a este particular y por eso es que decidió intitularlo: La ensalada, queriendo emular lo multisápido y colorido que puede ser este platillo de entrada o acompañante de cualquier plato fuerte de nuestras mesas.

Y es así su montaje, multisápido, lleno de contrastes y quizás a los más ortodoxos pueda parecer una locura. Somos del pensar que el género del sainete en nuestro país desde su aparición y “boom” en los comienzos del siglo XX son la definitiva y gran influencia de todo nuestro teatro posterior. Forman parte del gen de ser venezolano. Desde esa época hasta nuestros días, los escritores teatrales, salvo contadas excepciones más nunca abandonaron el sainete y se puede tender una raíz clara para definir nuestro arte escénico. Mario Sudano está conciente de ello y por eso apela a estos clásicos que donde se monten funcionan por su estructura, anécdota y reflejo de la esencia venezolana.

Más allá de la risa fácil, los sainetes son una radiografía de la sociedad venezolana donde los temas de: “el qué dirán”, “los chismes”, “los devaneos amorosos”, “la comedia de enredos”, se mezclan para mostrar la forma de vivir cotidiana de unos seres que no esperan solucionar grandes ni trascendentes problemas si no la inmediatez de su vida doméstica. Esto causa la fácil identificación con el público.

Este espectáculo La ensalada, cumple su cometido. Existe en él una arriesgada propuesta escénica de mezcla de técnicas de la comedia donde lo exagerado y grotesco toma valor en el escenario y los personajes se convierten en caricaturas de lo que realmente son; para concretarse en una mueca del estereotipo de la comedia.

Si hay que llamar la atención sobre esta nueva puesta en escena de los sainetes venezolanos, es en cuanto al desnivel actoral mostrado en las tablas, ya que al poseer un casting tan disímil y mezclar veteranos con actores noveles es absolutamente fácil que se nos escapen detalles de ritmo, consistencia de los personajes e interpretación de texto. Lo señalado no se convierte en un pecado ni un error, más bien resulta una ventaja para los que están comenzando en las artes escénicas poder contar con el intercambio de grandes figuras como Francis Romero, Manuel Salazar, Lily Rodríguez, el mismo Sudano y Desireé Monasterios, quienes llevan años demostrando el talento y la sapiencia del oficio a través de sus trabajos. Sin embargo debemos destacar el trabajo actoral de Mercedes Pachula Benmoha y Billy Jakson, quienes entienden el ritmo y lenguaje tan difícil de este tipo de comedias, donde cada pequeño detalle determina el conjunto completo.

En síntesis La ensalada, es una buena opción para reencontrarnos desde una trasgresora propuesta escénica con nuestros clásicos teatrales y pasar un agradable momento tratando de entender por qué ha nacido un “niño negro” en una familia y los devaneos amorosos del sinvergüenza Esparragoza, que va engañando con sus encantos a las mujeres de la misma cuadra.


L.A.R

Caracas, 26/04/2012
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martes, 17 de abril de 2012

Crónicas de un festival anhelado (II)



El pasado domingo 8 de abril culminó la esperada fiesta teatral de Caracas, que por seis años permaneció durmiendo el sueño de la negligencia oficial por el arte teatral. Sin embargo contra viento y marea se logró llevar a cabo con un éxito innegable y funciones enteramente agotadas y a

grupaciones extranjeras y nacionales que debieron hacer representaciones extras de las planificadas debido a la demanda de público.

Si quisiéramos hacer un balance de la segunda semana y final del FITC 2012, necesariamente debemos afirmar que este fue un festival en donde la palabra fue lo más importante. Donde el texto teatral estuvo por encima de puestas espectaculares o impactantes como en otrora. Los grandes protagonistas, sin lugar a dudas, fueron los dramaturgos, que de distintas latitudes ofrecieron sus pro


Malayerba: Cuando la cárcel sólo es físicapuestas.


Dos hombres privados de libertad se reúnen todos los domingos a recrear historias y así mitigar la realidad. El Quijote y Sancho Panza son la inspiración del Maestro Arístides Vargas, quien vuelve a sorprender con un sencillo pero contundente espectáculo. La razón blindada, se intitula este montaje que visitó el escenario del remozado teatro César Rengifo, del Casco

Colonial de Petare, para fortuna de todos los caraqueños. La dramaturgia de Vargas es bastante conocida en nuestro país, su agrupación Malayerba es un colectivo teatral de referencia obligada en cualquier festival internacional de teatro del mundo, se erigen como el grupo teatral ecuatoriano más importante y nos han visitado desde los a

ños 80 un sinnúmero de veces. En esta ocasión Vargas vuelve a apostar por sus personajes que erigen realidades paralelas para soportar las vidas que les tocó vivir y con su astucia y verbo inteligente construye una historia conmovedora de principio a fin donde lo cotidiano y cruel se vuelve poesía en el verbo de los personajes.

Donde los sentidos se agudizan y calan hondo en el espectador que inevitablemente se engancha con la anécdota y acompaña a estos dos hombres (Gerson Guerra y el mismo Vargas) a levantar mundos imaginarios que les permitan no ver cómo pasa el tiempo en una cárcel. Una cárcel que puede ser cualquiera de nuestras cárceles y no sólo aquellas que privan de libertad a los seres humanos por comete

r alguna fechoría.

El espectáculo minimalista, ofreció la lucidez de una agrupación con veinticuatro años de experiencia con sólidas propuestas actorales que permitieron dar rienda suelta al talen

to de los histriones. Una vez más Arístides Vargas y Malayerba dan muestra del verdadero teatro profesional latinoamericano, sin alardes espectaculares, pero con la contundencia del verbo teatral.

España Inolvidable


Dela península ibérica nos visitaron dos agrupaciones, a saber: Teatro Meridional y Sarruga, respectivamente. La primera es una compañía no sólo teatral sino también cinematográfica que han venido cosechando grandes reconocimientos en su España natal desde 1992, fecha en que se fija su creación. La propuesta de Teatro Meridional, fue el monólogo Calisto, para nosotros una poética de la construcción del personaje y el trabajo del actor, que ningún hombre o mujer de teatro debió dejar de ver. En un texto original de Julio Salvatierra, dirigido por Miguel Seabra, el personaje Calisto (protagonista de La Celestina) dialoga con un actor que lo representará y cuenta la historia de su recorrido como personaje en distintas ocasiones en que ha sido representado a través de la historia, así como los avatares que ha tenido que sortear para poder existir en la carne de un actor.

Lo impactante de este monólogo es cómo su intérprete, Álvaro Lavín (quien lleva ya 14 años representándolo) exprime las posibilidades de su aparato vocal y representa 24 personajes sólo con su voz y pequeños gestos característicos durante 70 minutos. Una verdadera clase de actuación y de sapiencia del oficio del narrador de historias que a fin de cuentas es un actor, sentimos fue uno de los mejores montajes escogidos para este FITC2012.

Foto cortesía de El universal

Por su parte, la agrupación Sarruga liderada por Pakito Gutiérrez, ofreció un despliegue mecánico y técnico con su propuesta de calle Insectos. Máquinas de tamaño gigante que recrearon mundos diminutos en gran formato. Aquí la ingeniería y la mecánica hicieron una feliz comunión con el teatro y la música para divertir a los más pequeños y sorprender a los más grandes. Insectos, más que un espectáculo teatral se concreta en un espectáculo visual donde el mundo se revierte ahora el ser humano es el diminuto y los insectos son los que dominan.

El circo francés

Desde Europa también nos llegó la posibilidad de disfrutar de la compañía Les Philebulistes y la pieza también de calle, Arcane, una puesta en escena de Simon Carrot y la destreza de los artistas: Maxime Bourdon y Sébastien Bruas. Una gigantesca rueda es la protagonista del espectáculo en el que los ejecutantes dan rienda suelta a sus habilidades y destrezas circenses: acrobacia, fuerza, plasticidad y riesgo es lo que exuda este espectáculo que en sólo media hora arrancó bravos del público.

La rueda sirvió para crear la metáfora del hombre y el ciclo de la vida y cómo el ser humano está determinado por los ciclos, la rueda gira indetenible para uno u otro lado quizás marcando un rumbo o determinado un destino.

El drama mexicano de la inmigración

Como teatro documental, es caracterizada esta propuesta escénica del grupo Teatro Línea de Sombra, que suma ya 20 años de vida artística. Bajo la batuta de Jorge Vargas, concretaron el espectáculo intitulado Amarillo, haciendo alusión a la población fronteriza entre México y Estados Unidos, donde los mexicanos arriesgan sus vidas por un futuro mejor, si logran atravesar la línea fronteriza y no desaparecen o mueren en el intento.

Un drama contado en innumerables ocasiones, el cine, la novela, la televisión y el teatro, son medios eficaces para relatar la fatalidad de estos pobladores. Partiendo de relatos reales, la agrupación armó un rompecabezas en donde la interacción con el video es fundamental. Quizás es esto lo que más llama la atención de la puesta de Teatro línea de Sombra, el hecho del manejo técnico acertado que permite apreciar el espectáculo desde distintas perspectivas. Para unos, muy conmovedor, para otros un tema harto conocido, pero recordamos la famosa premisa: “No es lo que se cuenta sino, cómo se cuenta” y sin lugar a dudas esta agrupación de teatro- danza, logró concretar un hermoso trabajo plástico a través de un álgido tema social y político, aunque sin ninguna contundencia actoral.

Chile futurista

Del Cono Sur, nos llegó el espectáculo Diciembre, de la compañía Teatro en Blanco. Tres actores, una mesa, una celebración: la navidad de 2014. En una proyección futurista, Guillermo Calderón (autor y director) se deja tentar por la ficción y narra lo que podría pasar si hay un enfrentamiento bélico por territorio entre Perú, Bolivia y Chile. El tema es la guerra y sus distintas perspectivas. Tres hermanos discuten la ida del varón al frente o su escondite para no arriesgar la vida. Posiciones encontradas, miedos, revelaciones y estragos de conflictos bélicos que hacen reflexionar al espectador acerca de lo inútil de la hostilidad entre los seres humanos. Paula Zúñiga, Mariana Muñoz, y Jorge Becker, son los encargados de interpretar este drama que comienza con una risa pero se transforma en una mueca, para poner sobre las tablas una realidad muchas veces sufrida y pocas veces superada, aunque se logre la paz. Un texto inteligentemente resuelto, y sólidas actuaciones femeninas es lo que ofreció Teatro en Blanco, para demostrar lo vivo y dinámico del teatro chileno actual.

L.A.R.

Caracas, 12 de abril de 2012.

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miércoles, 4 de abril de 2012

Crónicas de un festival anhelado (I)




Inauguración con doble homenaje

El jueves 29 de marzo comenzó la celebración, el telón se abrió para dar paso a la representación inaugural del XVII Festival Internacional de Teatro de Caracas 2012 (FITC) a cargo del Gr

upo Actoral 80 y con ellos terminaron seis años de ausencia, seis años de espera y seis años de aislamiento teatral e intercambio de propuestas e


La lectura escénica que Gené plantea se apega al texto “cabrujiano”, su énfasis está colocado en las actuaciones donde se demuestra la maestría del director y el talento innegable de

todo el elenco encabezado por María Cristina Lozada como Elvira Ancízar, dictando cátedra en la escena. Qué gusto escuchar los textos de José Ignacio de la voz de esta dama de la actuación. La secundan: Eulalia Siso como María Luisa, la composición que esta intérprete realiza del complejo carácter construido por Cabruja

s de esta tierna ilusionada por su novio no tiene otro calificativo que s

ublime. Héctor Manrique, es Pío Miranda, uno de los personajes íconos del teatro venezolano, Manrique se luce en la composici

ón de un atormentado fracasado, un Pío Miranda que tiene más vigencia que nunca. Conmovedor. Basilio Álvarez, encarna al tercer hermano Ancízar, Plácido, haciéndonos identificarnos de manera contundente con la venezolanidad no en vano esta interpretación le valió el premio Municipal de Teatro como Mejor Actor de Reparto del año en que se estrenó el montaje. Martha Estrada colmó d

e gracia el escenario y nos hizo reír con las ocurrencias de la más joven de las Ancízar, Matilde, que se desvive como fans del grandioso portento latinoamericano que era Carlos Gardel, encarnado coherentemente por Iván Tamayo. Completa el cuadro Juan Carlos Ogando, representando a Lepera el representante y asistente de Gardel.scénicas con el mundo. Nunca mejor escogida la pieza original del homenajeado José Ignacio Cabrujas El día que me quieras y para completar el broche de oro el segundo homenaje al recién desaparecido Juan Carlos Gené, quien realizó en 2005 ésta, su última dirección en suelo venezolano.

Escuchar el verbo de José Ignacio Cabrujas en boca de uno de nuestros me

jores colectivos teatrales siempre será un placer, más cuando estas letras escritas en 1978 parecen haber sido concluidas la noche anterior del estreno. La vigencia política nos hace reflexionar y definitivamente aseverar como lo hace Pío diciendo: “Aquí hubo un loco que nos extravió a todos”.

Argentina revisa las relaciones humanas

Paralelo a las representaciones de el día que me quieras, pero en la Sala Principal del trasnocho Cultural, pudimos disfrutar del colectivo teatral Timbre 4 provenientes de La Argenti

na, el polo más importante de desarrollo escénico del continente. De la mano del director y dramaturgo Claudio Tolcahir esta agrupación nos deleitó con la propuesta Tercer cuerpo, haciendo alusión a la tercera dependencia de una oficina. Emociones y conflictos se desatan en espacios simultáneos inteligentemente llevados a escena por Tolcahir, una oficina, una casa de una pareja, un consultorio y un bar, se mezclan para narrar de forma paralela un discurso actual y contundente sobre las relaciones humanas, relaciones de amor, de trabajo, de dependencia, de amistad. Toda relación supone un intercambio por lo menos entre dos personas que traen consigo sus miedos, esperanzas, frustraciones y complejos. En esta puesta en

escena se desbordan de una manera genial cuando la dramaturgia permite que el paralelismo confluya de manera inteligente para hilvanar las historias de vida de cada uno de los personajes.

Melisa Hermida, Daniela Pal, José María Marcos, Hernán Grinstein y Magdalena Grondona son el quinteto que demuestra solidez artística, talento y contundencia en su performance. Aunque la historia pueda parecer simple, se complejiza y logra calar en el espectador pues se trata d

e un universo vivido por cualquier persona común.

Bolivia Impactante

El Teatro de los Andes, provenientes de Yotala, localidad ubicada en Sucre, Bolivia, es el colectivo más representativo y que profesionalizó el teatro boliviano desde su fundación en 1991. Su trabajo y experiencia actoral ha sido disfrutada en nuestro país en varias ocasiones y esta vez nos impactan con su versión del clásico inglés Hamlet, de William Shakespeare, intitulado Hamlet de los Andes.

La filosofía del trabajo colectivo de Teatro de los Andes hace entender cómo pueden lograr esta magistral puesta en escena. Desde sus inicios constituyeron una hacienda-laboratorio teatral, donde viven, y se dedican 100% al trabajo actoral y de investigación.

Para esta edición del FITC decidieron probar suerte con uno de los directores más laureados del teatro boliviano Diego Aramburu, quien concibió una puesta en escena desnuda carente de elementos figurativos y con tres actores que encarnan el universo “hamletiano”.

Riqueza de imágenes, demostración de magnífico histrionismo en la interpretación y conjunción de todos los elementos escénicos nos permiten afirmar que en esta puesta en escena nada está demás y nada falta. Ya hacía muchos años que no teníamos la oportunidad de observar, conmovernos y disfrutar de un teatro de tan alta factura artística, una verdadera cátedra de dirección, actuación y producción, que se convirtió en nuestra opinión en lo mejor de la primera semana del FITC. Resulta imposible borrar de la memoria la célebre escena de la aparición del fantasma del padre de Hamlet pidiéndole que vengue su muerte; así como la tensión generada en la escena en que Hamlet (encarnado por Gonzalo Callejas) está a punto de asesinar a su tío (representado por Lucas Achirico) y no lo hace; pero sin lugar a dudas el mayor logro es la muerte de Ofelia (en la piel de la actriz Alice Guimaraes).

Un montaje que por su contundencia no debería dejar de ser visto, no sólo por el público en general, sino por estudiantes y jóvenes artistas de todas las disciplinas para poder entender cómo puede lograrse un producto extraordinario con la sensibilidad y la sencillez de los elementos que ofrece el arte teatral.

L.A.R.

Caracas, 04 de abril de 2012.

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viernes, 30 de marzo de 2012

El FITC 2012 gana la batalla de la libertad


2006 marcó la última fecha en la que Caracas se convirtió en el escenario del mundo, seis años después y gracias al esfuerzo y el apoyo de las alcaldías de Sucre, Chacao, La Gobernación de Miranda y la nueva Fundación Festival Internacional liderada por Carmen Ramia, el Festival Internacional de Teatro de Caracas (FITC) vuelve a subir el telón contra viento y marea esta noche en el Coso de Chacao.

El hecho que vuelva el FITC supone varias razones por las cuales celebrar y varios puntos en los cuales detenerse a reflexionar. En principio hay que analizar las circunstancias por las cuales hemos estado privados de dicho evento que fue referencia mundial por más de 15 años desde su fundación en 1974 (proyecto que partió de la idea del gerente y director Carlos Giménez, fallecido hace ya 19 años).

La principal circunstancia adversa es sin lugar a dudas el desamparo del gobierno y la asfixia económica que éste impuso al festival al retirar el aporte con el cual se realizaba la fiesta de las artes escénicas en Caracas (casi el 70% del presupuesto total era aportado por el Estado) las razones, son conocidas por todos: políticas. Y entonces cabe la pregunta: ¿Es justo que por facturas politiqueras el FITC deba desaparecer? Luego, hay que señalar la crisis de espacios y la imposibilidad de infraestructuras adecuadas para atender a un promedio de 120 agrupaciones que colmaban todos los espacios culturales de la ciudad, no sólo en Caracas, sino en las antiguas subsedes alrededor del país.

Por otro lado no debemos olvidar la depresión de la empresa privada, quienes representaban una tajada importante del presupuesto del FITC. Y para rematar algunas razones, la salida del Ateneo de Caracas de su sede de Bellas Artes, espacios que eran vitales para las múltiples funciones, al igual que el Teatro Teresa Carreño.

No resulta nada alentador el panorama, sin embargo somos del pensar que las instituciones pasan y los proyectos quedan y ellas no construyen su legado por sus edificios e infraestructuras físicas, sino por el tesón de las personas que allí laboran.

Es por eso que es posible hoy volver a celebrar una edición más del FITC en 2012. La oferta no es tan variada como en otrora, es evidente por la estreches del presupuesto, sólo 11 agrupaciones de Latinoamérica y Europa y 11 nacionales, serán las encargadas de renovar la magia de la fiesta “festivalera”. No se homenajeará a un país específico como se hacía en otras ediciones, sino al maestro José Ignacio Cabrujas, quien se ha convertido con el pasar de los años en la referencia más importante del Teatro Venezolano.

Pero salvando las razones por las cuales había desaparecido el festival, es más importante poner los esfuerzos en aplaudir la nueva edición. El contacto con el teatro extranjero es símbolo de intercambio, de confrontación estética y de profunda revisión profesional para los hacedores de teatro locales. Esta noche cuando se abra el telón para exhibir el clásico venezolano El día que me quieras, del grupo Actoral 80, no solamente habremos sumado otra edición del FITC, sino que habremos derrotado a la apatía, a la intolerancia, al aislamiento y a las ganas de algunos de querer obligarnos a permanecer mirándonos el ombligo desconectados de la cultura mundial.

El teatro es el arte más comprometido, pues es el más directo, el que congrega más personas en un solo espacio escuchando un mensaje y el que causa más incomodidad a los ajenos a la cultura, y a los que pretenden determinar una única forma de pensar, a través de la historia de la humanidad ha sido así; por eso es más fácil cercenarlo, callarlo y asfixiarlo. Esta noche cuando de nuevo Pío Miranda explique las razones de su comunismo trasnochado y cuando desaparezca Carlos Gardel después de embelezarnos al cantar El día que me quieras, habremos ganado la batalla de Dionisos, la batalla de la libertad… Una más en pro de la Guerra.

L. A. R

Caracas, 29/03/2012

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sábado, 17 de marzo de 2012

Germán Mendieta: El actor que vivió feliz


Desde finales del año que acaba de pasar y durante el primer trimestre de 2012 el Teatro Venezolano ha sufrido duros golpes y bajas en sus filas. Los maestros, directores, dramaturgos y actores de una generación que marcó pauta en la escena nacional se han despedido de este plano para elevarse a la inmortalidad.

El pasado domingo 11 de marzo a las 5 de la tarde, las redes sociales nos sorprendieron de nuevo con la funesta noticia de la partida del Primer Actor Germán Mendieta. Uno de nuestros histriones más destacados y que cultivó una impecable carrera desde su tierna adolescencia y hasta sus últimos días. Actor, maestro de actores y últimamente director, amén de coquetear con la dramaturgia en pequeños ejercicios dramáticos, Mendieta, se convirtió en un hombre referencia de nuestras tablas desde que decidió vivir en ellas y asumir el teatro como su forma de expresión. Desde que se vino a la capital a estudiar desde su natal Coro, en Falcón. Germán tenía la convicción del gusto por ser quien no se es. Por representar esas cosas que les pasan a los demás y que conmueven a todos.

Comenzó desde muy joven en la Escuela Juana Sujo, para luego entrar en las filas del recién creado Grupo Theja de la mano de José Simón Escalona, Javier Vidal y Xiomara Moreno, en donde desarrolló una meteórica carrera ascendente que le permitió encarnar un sinnúmero de personajes. De su época del Theja son inolvidables sus trabajos en: Calígula, Salomé o Marilyn, la última pasión, Geranio y Manivela, por nombrar algunas de más de 15 piezas que realizó. Poco a poco se fue destacando y luego pasó a formar parte del elenco estable de Rajatabla, cuando Carlos Giménez lo invita a participar de su elenco para convertir al grupo en su casa por más de 18 años y en donde se transformó en el Primer Actor que era. Su carrera se vio recompensada con más de seis Premios Municipales de Teatro, premio ANAC, el Marco Antonio Ettedgui amén de otros tantos, nacionales e internacionales.

Desde Rajatabla, Germán nos conmovió con una de las interpretaciones más sublimes de Dalí en la pieza Buñuel, Lorca y Dalí o como El Quijote de la pieza En un lugar de la mancha, para coronar su carrera compartiendo la escena con el también fallecido recientemente Paco Alfaro, en la obra Trastos viejos de Javier Vidal.

Fue dirigido por los mejores, al final de su vida y ya alejado del elenco estable de Rajatabla, coqueteó muchas veces con la dirección escénica, disciplina que le preocupaba y la que desarrollaba con gran estilo y soltura, en tanto comprendía al actor por dentro. Entre sus trabajos dirigidos se cuentan: El peligroso encanto de la ociosidad de Gilberto Pinto, El maleficio de la mariposa de García Lorca, Yo soy García de Luis García Arau y Marineros, en donde compartió el rol de director con el de adaptador, al trabajar con los poemas de Pessoa.

Los que lo conocimos y compartimos con él dentro y fuera de la escena podemos dar fe de que Germán Mendieta era un extraordinario ser, sensible, “bonachon” eso que llamamos los venezolanos un alma buena. Siempre dispuesto a sonreír, a escuchar y corregir sus errores, a saber entregar el comentario asertivo cuando emitía su opinión acerca de cualquier trabajo que cualquiera de nosotros sus colegas hacíamos. Como maestro, logró que sus alumnos comprendieran la virtud que posee un ser humano cuando es capaz de conmover a un público pero por sobre todas las cosas enseñó la disciplina y el respeto por la profesión.

Estamos seguros que ha quedado un gran vacío, los llamados a impedir su olvido son sus alumnos, sus amigos más allegados, los investigadores y críticos que sin lugar a dudas y lejos de homenajes retóricos, puedan comprender y dar a conocer el legado de un hombre que vivió para actuar y vivió feliz.

Caracas, 16/03/2012

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jueves, 8 de marzo de 2012

8 rubias asesinas y una juventud enferma


La agrupación Hebu Teatro, fundada hace ya 4 años por la primera actriz y maestra de actores Diana Volpe, abrió la temporada 2012 con sendos montajes: se trata de 8 rubias platinadas y La enfermedad de la juventud, que se llevan a cabo en el Teatro Trasnocho y en el Centro Cultural BOD-Corp Banca, respectivamente.

Este recién creado colectivo teatral se funda con el “propósito de difundir el teatro mundial contemporáneo y clásico en Venezuela e impartir talleres para infundir un mayor y amplio conocimiento del teatro en talentos emergentes” Con al apoyo de agrupaciones paralelas como Teatro del Contrajuego y TEATRELA, Diana Volpe ha conseguido consolidar en poco tiempo una sólida plataforma donde posibilita el acercamiento al espectador caraqueño de un teatro de arte, que persigue una estética cuidada, rigor y compromiso en los textos seleccionados para sus puestas en escena y que han logrado posicionarse con el respeto del público que cada vez más colma las salas donde se presentan.

Unas rubias platinadas

Bajo la dirección de Orlando Arocha, e inspirada en la pieza teatral francesa Huit femmes, este espectáculo es una suerte de novela policial teatralizada, en la que 8 mujeres, en víspera de navidad, descubren el cadáver del dueño de la casa en su cuarto y se ven imposibilitadas de pedir auxilio ya que se encuentran incomunicadas. Por lo que el asesino se encuentra entre ellas, o es lo que se supone. Durante algo más de una hora, entre risas y situaciones insólitas, se van enredando los hilos de la trama, va creciendo el suspenso y la ansiedad por saber quién cometió el crimen.

Uno de los puntos fuertes de este espectáculo se concentra en la dirección escénica y de actores. Arocha, demostrando su veteranía dibuja una puesta con personajes farsescos, que guardan un aspecto común entre sí, además de ser rubias, todas las actrices tomaron como referencia una legendaria figura del cine hollywodense y a partir de ella, construyó su carácter: Marilyn, Marlene Dietrich, Greta Garbo, Mea West, entre otras son los estímulos de inspiración para estas mujeres que intentan develar la verdad entre traiciones y herencias.

Arocha logra concretar felizmente su propuesta además apoyado en la destreza de parte del elenco, en el que cuenta con nombres como: Aura Rivas, Haydée Faverola, Diana Volpe, Carolina Torres, Nattalie Cortéz, Gladys Seco y las jóvenes Ana Melo y Alexandra Rivas. 8 actrices que dan el todo por el todo y que logran mantener el ritmo de la comedia tan difícil que engancha inmediatamente al espectador.

Lo más complejo, es lograr que las actrices mantengan la dinámica de la comedia y que las 8 formen un sólido conjunto en el que se vea un alto nivel de desarrollo actoral. Cosa que logra cabalmente Arocha.

Por su parte la producción cuenta con varios puntos a su favor: unidad estética, cuidado en los detalles y una coherencia de elementos que posibilitan el disfrute visual de la totalidad del espectáculo.

La juventud está enferma

En su afán por formar a las nuevas generaciones teatrales, Diana Volpe se ha propuesto sin descanso brindar su conocimiento adquirido a lo largo de su dilatada carrera. Es así como diseñó los talleres de formación actoral de Hebu Teatro y ha logrado reunir una camada de talentosos jóvenes provenientes de distintos talleres, institutos y agrupaciones, y se estrenó como directora el año pasado cuando celebró el centenario del dramaturgo norteamericano Tennessee Williams, donde estrenaron varias piezas breves del autor. De este proyecto ha nacido un grupo interesante de actores que decidieron continuar bajo la batuta de Volpe y en un nuevo montaje han realizado la lectura escénica de la pieza La enfermedad de la juventud original de Ferdinand Brückner, texto escrito en 1926 y que Diana Volpe con increíble sagacidad ha logrado actualizar para ofrecer un correcto espectáculo que arriba a su segunda temporada esta vez en el Centro Cultural BOD -Corp Banca.

Elvis Chaveinte como Federico, Rosanna Hernández como María, María Alejandra Rojas como Desiré , María Gabriela Díaz como Irene, Javier Figuera como Pedro, Nakary Bazán como Lucía y Domingo Balducci como Alex, conforman este elenco que cuentan la historia de siete universitarios que culminan una etapa de su vida y se enfrentan a la adultez desde las bajas pasiones y los recónditos lugares oscuros del ser humano. Drogas, infidelidad, traiciones, homosexualidad, prostitución son las manifestaciones concretas que el autor propone como síntomas de la juventud enferma.

La puesta en escena de Diana Volpe luce arriesgada y a tono con lo que propone el texto. Se apoya en su planta de actores que están al filo de la navaja como buenos trapecistas.

La enfermedad de la juventud, es una peligrosa pieza en tanto puede ser un drama trágico que puede rayar en el melodrama, sin embargo la dirección logra atajar y mantenerse al límite lo que permite entonces un dinámico espectáculo que resulta muchas veces crudo por lo real y conmovedor de sus escenas e interpretaciones.

En síntesis creemos que Diana Volpe va por el camino correcto. La experiencia y su sapiencia del oficio del arte teatral le ha permitido concretar todos los sueños que se ha propuesto y lo mejor de todo ello es que como los grandes maestros, no se queda con su conocimiento si no que lo comparte con los que desean seguir sus pasos y sobre todo, y lo más importante con el público venezolano.

Caracas, 02 de Marzo de 2012

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miércoles, 15 de febrero de 2012

¡Habemus Festival Internacional de Teatro de Caracas!


En las instalaciones de la nueva sede del Ateneo de Caracas, en la Colina de los Caobos, se llevó acabo la ansiada rueda de prensa de los organizadores del XVII Festival Internacional de Teatro de Caracas 2012 (FITC 2012) liderados por su presidenta Carmen Ramia, acompañada de Claudia Urdaneta, Héctor Manrique, Javier Vidal y Eva Ivanyi, responsables de la nueva Fundación Festival Internacional de Teatro, que vestirá de arte escénico algunas zonas de la ciudad de Caracas desde el 29 de marzo y hasta el 8 de abril.

La noticia mantenía en vilo a todo el sector teatral y al público en general. Se había anunciado en principio para 2011 y finalmente y gracias al apoyo de distintos entes como: las alcaldías de: Chacao, Baruta, Sucre y la Gobernación de Miranda. Acompañados por el Ateneo de Caracas, Instituto Goethe, la Alianza Francesa, La Embajada de Francia y México, El Consejo Nacional de Cultura de México y Chile, el Festival Internacional de Santiago a Mil, el Instituto de las Artes Escénicas y de la Música de España, el Celcit –Argentina y los Circuitos Cinex y Gran Cine, hoy podemos decir que tendremos en Semana Santa una razón para quedarnos en la ciudad y disfrutar como en otrora de una selección del mejor teatro del mundo.

10 compañías extranjeras provenientes de Alemania, Francia, España, México, Chile, Bolivia, Argentina y Ecuador, estarán alternando con 11 agrupaciones venezolanas que con sus representaciones en las salas del Trasnocho Cultural, Teatro César Rengifo de Petare, La Asociación Cultural Humbolt y El Nuevo Teatro de Chacao rendirán homenaje al Maestro venezolano José Ignacio Cabrujas. Espacios a los que se sumarán los espectáculos de calle en las plazas Bolívar de Chacao, Alfredo Sadel, Milenium, Avenida Francisco de Miranda y en la ciudad de los Teques.

“Muchas cosas han cambiado y se han transformado durante estos 5 años sin el FITC”, afirmaba Carmen Ramia- “Este será un festival en pequeño formato, ya que no tenemos la misma infraestructura teatral y económica con la que contábamos antes, ni el apoyo de los entes oficiales, que eran los que representaban el grueso del presupuesto”.

Sin embargo y pese a las vicisitudes vividas durante estos cinco años, entre las que se cuenta el arrebato de la antigua sede del Ateneo de Caracas, donde se llevaba a cabo buena parte de las funciones, no ha hecho mella en los organizadores y la alianza con las alcaldías de oposición han permitido que el evento pueda volver a ser disfrutado.

“Me parece una responsabilidad como hombre de teatro con las nuevas generaciones que uno hiciera el esfuerzo indecible para que los estudiantes, las personas que están comenzando en este mundo del teatro, puedan ver lo que está pasando en el mundo teatral.”- Expresó visiblemente emocionado Héctor Manrique- quien ha sido el artífice de la idea de retomar el evento y quien impulsó el motor de relanzamiento del FITC 2012 y afirmaba más adelante: “El teatro es un ente transformador de la gente, el teatro nos hace mejores personas y este país está como está, porque hay pocos teatros y es una responsabilidad de nosotros los hombres de teatro proponer un mundo mejor a través de nuestra acción”.

“Se ha realizado una selección cuidada y acorde con la nueva realidad económica de la Fundación Festival Internacional” – Afirmaba la Directora y Productora General Claudia Urdaneta-en cuanto a lo internacional tendremos la oportunidad de disfrutar de:

Casa de muñecas de Henrik Ibsen (Theater Oberhausen, Alemania); Tercer Cuerpo de Claudio Tolcachir (Timbre, 4 Argentina); Diciembre de Guillermo Calderón (Teatro en el Blanco, Chile); La Razón Blindada de Arístides Vargas (Malayerba, Ecuador); Calisto de Julio Salvatierra (Teatro Meridional, España); Amarillo de Jorge Arturo Vargas y Héctor Bourges (Teatro Línea de Sombra, México). Y en el marco del Festival se proyectará la película documental nominada a los premios Oscar de la Academia “Pina” del cineasta alemán Wim Wenders.

Por su parte los “abanderados” nacionales que confrontarán sus trabajos serán:

El día que me quieras y Acto Cultural, de José Ignacio Cabrujas (GA 80); Cuentos de Guerra para Dormir en Paz, de Karin Valecillos (Tumbarrancho Teatro); La Ola de Basilio Álvarez (Grupo Teatral Skena); Paria, adaptación de Diana Peñalver Denis (Teatro La Bacante); Cuando quiero llorar no lloro, de Miguel Otero Silva (Rajatabla); Nado contaminado, de Marilú García (Ingrávidos); Penitentes de Elio Palencia (Teatrela) Caos y otras esperanzas (Teatro Altosf), la Peor de todas de Iraida Tapias (Water People), Tres noches para cinco perros de Gustavo Ott (Teatro San Martin) y Señoras de Maracaibo I (Fundrama).

Para los espacios abiertos estarán presentándose las piezas: Arcane (Les Philébulistes, Francia); Nado contaminado (Ingrávidos, Venezuela), e Insectos (Sarruga, España); esta última con una particular innovación, su director vendrá días antes del festival para en un taller montaje entrenar a actores venezolanos, quienes serán los encargados de manipular gigantescos insectos que invadirán las calles de Caracas.

Todo está listo para esta XVII Edición del FITC 2012 sólo falta la asistencia y el disfrute del público que seguramente colmará las salas y las calles de Caracas y que podrá adquirir sus entradas en las taquillas de cada espacio teatral o bien por Internet desde el 01 de marzo y no en una taquilla centralizada como se hacía en ediciones anteriores. Teniendo una gama de precios accesibles que varían desde los 35 Bolívares y hasta los 200 Bolívares.

La cita entonces es para la inauguración el Teatro Municipal de Chacao el 29 de marzo a las 8 de la noche cuando se abra el telón con la puesta en escena de El día que me quieras, de José Ignacio Cabrujas dirigida por el recientemente fallecido maestro argentino Juan Carlos Gené, con el Grupo Actoral 80, doble homenaje a dos grandes hombres que dieron su vida por las artes escénicas venezolanas.

Caracas, 15 de febrero de 2012

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